Dos Vistas
«Una casa remota inmersa en el paisaje montañoso, enmarcada por dos horizontes: el océano Pacífico y el golfo de Nicoya.«
| Descripción general
Ubicada a casi 300 metros sobre Cabuya, donde la montaña se encuentra con el paisaje protegido de la Reserva Natural Absoluta Cabo Blanco, Dos Vistas ocupa una posición excepcional entre dos horizontes: el océano Pacífico a un lado y el golfo de Nicoya al otro.
Studio Saxe recibió el encargo de diseñar una casa de gran escala capaz de abrazar ambas vistas sin imponerse sobre el paisaje. En lugar de colocar un objeto singular sobre la montaña, la arquitectura sigue la topografía, extendiendo el paisaje a través de la propiedad mientras los espacios habitables, las terrazas ajardinadas y los jardines se entrelazan con el terreno
| Concepto
La escala del programa planteó un reto importante: ¿cómo lograr que una casa de grandes dimensiones se sintiera íntima y permaneciera conectada con su entorno natural?
La intención fue descubrir la casa poco a poco, sin llegar a verla nunca en su totalidad desde un solo punto. En su centro, el espacio principal de convivencia se sitúa bajo una cubierta ligera, similar a una pagoda, mientras los volúmenes de los dormitorios descienden sobre la montaña, reduciendo su presencia dentro del paisaje.
Al recorrer la propiedad, los pasillos, jardines, terrazas y transiciones entre volúmenes se convierten en parte de la experiencia. En distintos momentos, la arquitectura se abre hacia el océano Pacífico o hacia el golfo de Nicoya, creando relaciones cambiantes con la luz, el paisaje, el amanecer y el atardecer.
| Diseño
Dos Vistas explora el contraste entre peso y ligereza. Las estructuras de concreto anclan la casa a la montaña, con muros de contención que se extienden profundamente en la roca y terrazas que se proyectan hacia afuera sobre el terreno de fuerte pendiente. Por encima, un pabellón ligero parece flotar sobre los principales espacios habitables, proporcionando sombra mientras permanece abierto al aire, la luz y las vistas lejanas.
El concreto, el vidrio, la madera y el acero conforman una paleta de materiales contenida. Los materiales fueron seleccionados no solo por sus cualidades inmediatas, sino también por la manera en que cambiarán con el tiempo, envejeciendo de forma natural y adquiriendo carácter dentro del clima tropical.
Como el vino, la arquitectura está pensada para mejorar con el tiempo. A medida que los materiales envejecen y la vegetación crece, la casa se integra cada vez más en el paisaje. Incluso en un futuro lejano, cuando quizás solo permanezcan sus ruinas, estas deberían sentirse como si siempre hubieran pertenecido a este lugar.
| Sostenibilidad
La ubicación remota del sitio exigió que la casa pudiera operar de manera independiente de la infraestructura convencional. El agua proviene de nacientes locales, la energía se genera en el sitio y los biodigestores gestionan los residuos dentro de la propiedad, permitiendo que la residencia funcione de manera autónoma.
Estos sistemas trabajan en conjunto con estrategias arquitectónicas pasivas. Los amplios aleros proporcionan sombra, los espacios habitables abiertos favorecen la ventilación natural y la vegetación integrada a la arquitectura contribuye a crear una relación confortable con el clima tropical.
En lugar de tratar la sostenibilidad como una capa adicional, el proyecto responde a las realidades de habitar un paisaje remoto de la manera más responsable y autónoma posible.
| Arquitectura Interna & Diseño Interno
La arquitectura interior de Dos Vistas fue concebida en torno al confort dentro del clima tropical. Los cielos altos crean volúmenes generosos, mientras grandes aperturas opuestas favorecen la ventilación cruzada en toda la casa. Los amplios aleros protegen los espacios del sol directo, creando interiores que permanecen abiertos y confortables dentro del entorno montañoso.
La arquitectura establece una fuerte relación entre interior y exterior a través de su paleta de materiales y sus detalles. Los acabados de paredes y cielos, los elementos integrados y las celosías fueron concebidos como parte de la arquitectura, estableciendo continuidad a través de los umbrales y a lo largo de la casa. La madera Kebony se extiende por cielos, aleros y celosías, aportando calidez a la estructura de concreto, vidrio y metal, al tiempo que refuerza la conexión entre los espacios interiores y exteriores.
Dentro de este marco arquitectónico, la diseñadora de interiores Henri Fitzwilliam-Lay, con sede en Londres, desarrolló el diseño interior mediante materiales naturales, textiles, mobiliario y objetos que aportan calidez e intimidad a la escala de la casa. Su trabajo complementa la arquitectura sin imponerse sobre ella, permitiendo que la estructura y el paisaje circundante mantengan su presencia.
La artesanía local se convirtió en una parte importante del enfoque de Henri. El mobiliario y la ebanistería hechos a medida en Costa Rica conviven con piezas artesanales y objetos recopilados internacionalmente, otorgando a los interiores una sensación de permanencia y carácter que puede continuar evolucionando con la casa a lo largo del tiempo.
| Construcción
La construcción de Dos Vistas comenzó con la creación del acceso a la propiedad. El aislamiento y la fuerte pendiente del sitio hicieron necesario concebir la construcción como un sistema completo, desde establecer el acceso hasta determinar cómo los materiales y las personas podrían llegar y trabajar en la montaña.
Los elementos prefabricados fueron transportados montaña arriba, los trabajadores acamparon en la propiedad y se estableció infraestructura temporal autónoma para apoyar el proceso de construcción.
En última instancia, el proyecto dejó de tratarse únicamente de construir una casa para convertirse en la creación de los sistemas que permitirían que este lugar pudiera existir, y continuar existiendo, dentro de un paisaje tan remoto.



































